Servicio de Control Interno y Auditoría. Ventajas de la externalización
1. Antecedentes de las labores de Control
Se dice que el Control Interno es una herramienta surgida de la imperiosa necesidad de mitigar la gran multitud de riesgos a los que se ven expuestos los diferentes tipos de organizaciones empresariales existentes en los países capitalistas y que pueden poner en peligro su patrimonio y la continuidad de su negocio.
El Control Interno ha estado adquiriendo mayor importancia como consecuencia de los numerosos escándalos acaecidos en los últimos años, constatándose las ineficiencias del sistema. Probablemente, una de las causas raíz más relevantes sea no haberse asumido de forma efectiva las responsabilidades de Control Interno por parte de todos los miembros de los Consejos de Administración -que, tal vez, consideraban un tema reservado para sus equipos de contabilidad y finanzas-.
En 1985, se crea un grupo de trabajo en EE.UU. por parte de la Treadway Commission bajo las siglas COSO (Committee of Sponsoring Organization), con el objetivo de dar respuesta a lo ya mencionado y señalando la importancia de un Control Interno eficaz para los administradores de las sociedades:
Disponer de información útil y fiable, financiera y no financiera, para controlar las actividades de las entidades bajo su dirección.
Ejercer un mayor control sobre las actividades de los subordinados y un mayor control sobre sus actuaciones.
Desarrollar los sistemas de Control Interno e integrarlos en las auditorías.
2. Outsourcing de Control Interno y Auditoría Interna
En este contexto, las mejores prácticas de gestión empresarial recomiendan el establecimiento de un sistema con tres tipos de funciones -o “Líneas”- que se encarguen de gestionar los riesgos existentes. La primera línea corresponde a las áreas de negocio, la segunda línea a las diferentes áreas de supervisión -entre las que se incluye el servicio de Control Interno– y la tercera línea a la función de Auditoría Interna, que ofrece un aseguramiento independiente sobre toda la organización.
Desde GPartners ofrecemos servicios de outsourcing para el desempeño de estas funciones de segunda y tercera línea, Control Interno y Auditoría Interna.
Control Interno
En su sentido amplio, el Control Interno comprende la estructura, las políticas, el plan de organización, el conjunto de métodos y procedimientos y las cualidades del personal de la empresa, que aseguren que:
Los activos están debidamente protegidos.
La actividad se desarrolla eficazmente.
Se cumplen las políticas y directrices marcadas por la Dirección.
Esta definición reconoce que un sistema global de Control Interno se extiende más allá de los departamentos contable y financiero y abarca otros tipos de control, como la gestión y eficacia operativas. Incluye los métodos por los cuales la Dirección delega su autoridad y asigna las responsabilidades entre los diferentes departamentos, tales como compras, ventas, producción, contabilidad, etc.
Auditoría Interna
La tercera línea o Auditoría Interna asegura un reporte independiente hacia los Órganos de Gobierno de la Sociedad. La independencia de los auditores internos es crucial para que puedan proporcionar evaluaciones imparciales y objetivas, propiciando la mejora de los procesos y la mitigación de los riesgos potenciales de la organización. Esta independencia se traduce en la ausencia total de influencias ilícitas, parciales o conflictos de interés, lo cual asegura que su labor no se vea afectada por vínculos personales o profesionales ni presiones externas o internas.
Para garantizar su independencia, los auditores internos deberían:
1.
Ser designados por parte del Consejo de Administración y responder directamente a éste o al Órgano designado a tal efecto (i.e. Comité de Auditoría).
De este modo, puede actuar de forma autónoma y objetiva sin estar sujeto a influencias por parte de la Alta Dirección.
2.
Seguir buenas prácticas como:
- Mantener línea directa de reporte al Comité de Auditoría.
- Contar con formación actualizada en auditoría.
- Disponer de conocimientos específicos en los procesos o áreas a auditar
- Evitar cualquier eventual conflicto de interés que pudiere surgir.
3.
Emitir informes de auditoría y recomendaciones de mejora de manera imparcial, basados en hechos y evaluaciones objetivas.
De este modo, el Órgano de Administración puede confiar en que los dictámenes han sido emitidos en el mejor interés de la empresa y sin estar influenciados por relaciones personales ni profesionales.
La auditoría interna independiente puede ayudar a las organizaciones al ahorro de costes y/o a la identificación de debilidades o áreas de mejora, proporcionando recomendaciones que permitan mejorar la rentabilidad financiera y prevenir pérdidas derivadas de errores, ineficiencias y/o eventuales fraudes.
3. Ventajas de la externalización del servicio de Control Interno y Auditoría
Especialización y conocimiento
Ofrecemos un servicio especializado y contamos con profesionales con amplia experiencia en sus funciones.
Agilidad
Requerimos a nuestros clientes la mínima burocracia posible, lo que nos convierte en una firma competitiva con mucha capacidad de reacción ante situaciones de urgencia.
Flexibilidad
Podemos trabajar como colaboradores de los equipos de su organización que gestionan la segunda y tercera línea -en caso de necesitar recursos especializados y/o adicionales-, o bien encargarnos de la elaboración y ejecución completa de tareas.
Enfoque global
Nuestro asesoramiento para la mejora de las funciones de control y auditoría es sólo uno de los servicios ofrecidos por la firma, desde GPartners ofrecemos una visión 360 al contar con una boutique de servicios altamente complementarios en Forensic, Compliance y Corporate (Consultoría y Corporate Finance).
Independencia
El outsourcing de las funciones de control y auditoría -así como el reporte directo a los Órganos de Gobierno de la Sociedad– garantizan la máxima independencia y objetividad respecto a las actividades supervisadas o auditadas.
Nuestras recomendaciones
Recomendamos lo siguiente:
Por parte de la Sociedad, proceder a la designación y reporte directos por parte del ente de Control Interno o Auditoría Interna hacia el Órgano de Gobierno de la Compañía -Consejo de Administración o Comité de Auditoría-.
Por parte del ente de Control Interno o Auditoría Interna, asegurar su independencia e imparcialidad, procediendo a emitir informes y acciones de mejora en base a hechos objetivos y procurando el máximo seguimiento de las buenas prácticas del sector (i.e. formación y conocimientos específicos, evitar situaciones de conflicto de interés, etc.).

