Con mucha frecuencia se producen desacuerdos entre socios que no logran resolverse de forma amistosa y que terminan en un proceso judicial.
Dichos procesos pueden tener su origen en desacuerdos a la hora de llevar la contabilidad, posibles incumplimientos de pacto de socios, discrepancias en cuanto a la valoración de la sociedad, engaños y ocultaciones, utilización de la empresa para fines personales, etc.
En todos estos casos un informe pericial resulta útil para acreditar los hechos y cuantificar el perjuicio económico ocasionado, pudiendo servir tanto para sostener las pretensiones del socio que demanda como para sostener la posición del socio que es demandado, según el caso y las circunstancias.