201701.17
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ELEMENTOS BÁSICOS A TENER EN CUENTA SOBRE LA INVESTIGACIÓN DE FRAUDE

Consideramos muy interesantes las reflexiones de Edward R. Smith, consultor anti-fraude, sobre la investigación del fraude CFE, LPD, con motivo de sus 25 años de experiencia. Concretamente, sobre el papel fundamental de la ACFE como guía de referencia profesional en cuanto a cómo obtener las evidencias, cómo elaborar los informes, su ratificación y las implicaciones de la investigación del fraude.

¿Por qué realizar una investigación de fraude? Hay diferentes motivos por los que las organizaciones deciden iniciar una investigación. Entre los objetivos perseguidos se encuentran:

  • Detectar conductas inadecuadas e identificar la persona responsable
  • Poner fin a una práctica fraudulenta
  • Enviar el mensaje al conjunto de la organización de tolerancia cero respecto al fraude
  • Cuantificar posibles contingencias o pérdidas que pudieran existir
  • Facilitar la recuperación de daños
  • Evitar pérdidas en el futuro
  • Mitigar otras eventuales consecuencias que puedan producirse
  • Reforzar posibles debilidades del sistema de control interno

En este sentido, una investigación puede deberse también a un requerimiento legal.

El deber de investigar puede tener su origen en estatutos, regulaciones, contratos o en la propia legislación común.

Investigación de Fraude en GPartners

Investigación de Fraude en GPartners

¿Qué implica una investigación de fraude? El término investigación de fraude refiere a un proceso de resolución de las alegaciones de fraude desde el inicio hasta su disposición final y ésta es la función principal de un profesional anti-fraude. El proceso de investigación incluye una serie de tareas entre las que se podrían incluir: la obtención de la evidencia, la elaboración del informe, la ratificación del mismo y el asesoramiento sobre detección y prevención del fraude.

Obteniendo evidencia. El valor de una investigación radica en la credibilidad, veracidad, integridad y certeza de las evidencias obtenidas. La evidencia normalmente se materializa en documentos o declaraciones de testigos por lo que el investigador de fraude debe obtenerlas de manera adecuada y legal.

Elaborando el informe. Una vez que se han obtenido las evidencias el investigador tiene que analizarlas y extraer conclusiones. Los informes deben comunicarse a las personas designadas a tal efecto (dirección o comité de auditoría u oficial de cumplimiento). El informe consiste en una descripción de las actividades desarrolladas por el investigador, las evidencias halladas y las conclusiones derivadas de las mismas y si fuera el caso las recomendaciones que se deriven. El informe es necesario para que puedan llevarse a cabo las acciones necesarias.

El investigador es responsable de proporcionar un informe claro, preciso e imparcial reflejando los resultados de su investigación, teniendo en cuenta que los destinatarios finales del informe pueden ser de distinta índole, abogados, acusados, testigos, jueces o fiscales o incluso los medios de comunicación.

Ratificando el informe. Con mucha frecuencia los investigadores de fraude son llamados a testificar en procedimientos judiciales o en procesos alternativos de resolución de conflictos. En este sentido el investigador debe aportar la verdad y comunicar en términos claros y de manera sucinta el contenido de su informe.

Asesorando en la detección y prevención del fraude. Los investigadores de fraude no son los responsables de su prevención, esa responsabilidad recae sobre la gerencia o autoridad en su caso. Sin embargo, se espera que de su actividad se derive la persecución activa del fraude y la emisión de recomendaciones sobre las políticas adecuadas para su prevención.

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(1) A CFE reflects on his approaching 25th anniversary- FRAUD MAGAZINE VOL.31, NO.4

(2) Fuente: 2015 ACFE Fraud Examiners Manual, 3.101-3.103